Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Universidad de Buenos Aires

Agustín, el Santo del Amor

“Nuestro corazón anda siempre desasosegado, hasta que te encuentre y descanse en tí”.

Esta es la primera frase impactante de sus “Confesiones” y que denota el espíritu de Agustín. De aquí en más va a poner de manifiesto todos sus sentimientos y sus pensamientos, irradiados a través de la transparencia de su corazón.

A lo largo de su libro nos va mostrando ese dolor amoroso que experimenta por haberse sentido tan alejado de Dios, pero ahora con el convencimiento de que Dios nunca estuvo lejos suyo. Toda su vida fue un peregrinar, aún sin saberlo, en busca de ese encuentro tan esperado.

Agustín muestra como compatibilizar la Filosofía y la Religión ya que no hay un abismo insondable entre ellas, como muchos sostienen. La racionalidad no debe ir teñida de un ateismo exacerbado; además,  porque por más imparciales que deseemos ser, por más que se busque ser un racionalista puro,  siempre cargamos con conceptos y creencias preexistentes en nuestra vida. 

Es más, en Agustín encontramos al antecesor de Descartes, pues él fue el primero en sostener la teoría que mucho más tarde, desarrollaría y ampliaria este otro gran pensador, tratando de utilizar solamente la racionalidad y desprendiendose de toda creencia y de todo lo físico, para llegar a su famoso cogito.

Otra de las frases sublimes de nuestro Santo es “Ama y haz lo que quieras”, me gustaria desde aquí abrir el debate sobre esta afirmación ya que me parece de riquísimo contenido.  ¿La analizamos entre todos?….



escrito el 28 de marzo de 2010 por en General


2 Comentarios en Agustín, el Santo del Amor

  1. lucilius | 05-04-2010 a las 18:56 | Denunciar Comentario
    1

    Comparto contigo, Arena, la admiración por Agustín de Hipona. No sólo la historia de la filosofía habría sido muy distinta sin sus aportaciones (¿serían posibles Descartes o Husserl sin San Agustín?) sino que, además, el de Hipona tenía un talento especial para sintetizar en una sola frase una compleja propuesta filosófica. Por mi parte, el “ama y haz lo que quieras” se demuestra, al menos desde la perspectiva de la intención, irrefutable. O como describe hoy la psicología positiva, es muy difícil que alguien que se siente satisfecho, que ama a la gente que tiene alrededor y que actúe desde tal afecto cometa errores morales mayúsculos. Puede, desde luego, que en ocasiones erremos el tiro pero si el propósito es loable y nace desde el afecto difícilmente se nos podrá imputar responsabilidad moral. Creo, además, que el error se volvería altamente improbable.

  2. Aprender a Pensar | 06-05-2010 a las 14:39 | Denunciar Comentario
    2

    Enhorabuena por tu preselección para el concurso de blogs, Arena. ¡Te deseamos mucha suerte!

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